Blog > 
Las sinfonías de Prokófiev: mi particular colección

Las sinfonías de Prokófiev: mi particular colección

Michael ThalliumRecientemente, a raíz de un experimento sobre escucha empática que estoy haciendo y que consiste, entre otras cosas, en estudiar cada una de las nueve sinfonías de Beethoven, después del mes dedicado a la primera sinfonía de Beethoven, me vino a la memoria la Sinfonía n.º 1 en re mayor de Serguéi Prokófiev, la más interpretada de su ciclo de siete sinfonías. Esa era la única sinfonía que conocía de Prokófiev. De pequeño tuve la versión en vinilo de Leonard Bernstein con la Orquesta Filarmónica de Nueva York, un disco exquisito en el que, amén de la Primera de Prokofiev, aparecía también la interpretación de la Sinfonía n.º 1 en do mayor de Georges Bizet con un memorable solo de oboe en el Adagio a cargo de Harold Gomberg.

Bernstein Prokofiev

Como decía, la Primera de Beethoven, de corte netamente clásico, me condujo a la Primera de Prokófiev, conocida popularmente como “La Clásica”. Para bien o para mal, hace muchos años que dejé de utilizar el “tocadiscos”, así que decidí adquirir una versión digital. Me decanté por la de Yuri Temirkanov con la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo. ¿Por qué Temirkanov? Hace algún tiempo, Kavichandran Alexander, presidente de Water Lily Acoustics,  muy amablemente me regaló un CD con la genial interpretación de la Quinta de Mahler a cargo de Yuri Temirkanov y la Filarmónica de San Petersburgo, así que cuando vi la versión de Temirkanov de la Primera de Prokofiev, me picó la curiosidad y la compré. ¡No me arrepiento en absoluto!

Prokofiev 1

Ya se sabe que una cosa lleva a otra. Volver a escuchar la Sinfonía n.º 1 de Prokofiev me hizo recordar un estupendo documental de Peter Rosen sobre el compositor Aram Khachaturian en el que también se habla de Dmitri Shostakóvich y Serguéi Prokófiev, justo tres de los compositores soviéticos acusados de “formalistas antidemocráticos” y “antipopulares” por Stalin el 10 de febrero de 1948 (Decreto Zhdánov). El comité ejecutivo del partido comunista de Stalin condenó la “música formalista” que componían Miaskovski, Shostakóvich, Khachaturian y Prokófiev entre otros. Stalin consideraba que el “formalismo” se alejaba mucho del “realismo socialista”, que sus melodías eran demasiado “cacofónicas”. En fin, a raíz de esa condena oficial, diez días más tarde, la primera esposa de Prokofiev, la española Carolina Codina –conocida como Lina Prokófiev o también por su nombre artístico, Lina Llubera–, fue acusada de espionaje y condenada a veinte años de trabajos forzosos en un gulag. Ese mismo año, Prokófiev se divorció y se casó con Mira Mendelssohn, con quien había tenido un romance desde 1939. Carolina estuvo recluida ocho años, entre 1948 y 1956, año en que fue liberada, oficialmente reconocida inocente y le fue restituido el título de viuda de Prokófiev, quien había fallecido tres años antes, en 1953, a los 61 años de edad.

¡Guau! ¡Vaya historia! Si es que cuando uno empieza a tirar del hilo… Pero ese no era el objetivo de este artículo. Estaba hablando de sinfonías, ¿no? Para abreviar, al final terminé escuchando las siete sinfonías de Prokófiev y aquí comparto las versiones que elegí por distintos motivos, mi particular colección personal:

Prokofiev 2Sinfonía n.º 2 en re menor, opus 40. Orquesta Filarmónica de Tampere dirigida por Leonid Grin. Escrita entre 1924 y 1925, durante la época parisina del compositor, esta sinfonía es, sin duda alguna, la menos conocida de las siete y radicalmente distinta de la primera. Está inspirada en la estructura de la última sonata de Beethoven: Allegro y Tema con variaciones. ¡Puro rock ‘n’ roll!

Prokofiev 3Sinfonía n.º 3 en do menor, opus 44. Orquesta Filarmónica de Moscú dirigida por Dmitri Kitayenko. Compuesta en 1928, esta sinfonía está basada en la ópera El ángel de fuego, que Prokófiev había terminado de escribir en 1927, y que nunca llegó a ver representada.

Prokofiev 4Sinfonía n.º 4 en do mayor, opus 47/112. Orquesta de Filadelfia dirigida por Vladimir Jurowski. Basada en el ballet El hijo pródigo, esta sinfonía es tan buena que Prokofiev la escribió dos veces: una, en 1929 y otra, en 1947. De ahí que tenga dos números de opus 47 y 112. Las dos versiones son distintas desde el punto de vista estilístico. La interpretación a cargo de Jurowski es la correspondiente a la opus 112.

Prokofiev 5Sinfonía n.º 5 en si bemol mayor, opus 100. Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Malcolm Sargent. Escrita en el verano de 1944, es decir, quince años más tarde que las anteriores. Prokófiev compuso esta obra en un refugio que el estado soviético había dado a algunos compositores como Shostakóvich o Khachaturian para alejarlos del frente de guerra. Para Prokófiev esta sinfonía era un himno al ser humano libre y feliz, a su poder, a su espíritu noble y puro. Esta versión de Malcolm Sargent con el sello Everest me parece exquisita.

Prokofiev 6Sinfonía n.º 6 en mi bemol menor, opus 111. Orquesta Filarmónica de Bergen dirigida por Andrew Litton. Compuesta en 1947, esta sinfonía fue condenada en 1948 (Decreto Zhdánov) por el gobierno soviético de Stalin a pesar de la buena acogida y críticas que tuvo. Tiene un carácter elegíaco que pone de relieve las trágicas consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, un canto al dolor de la guerra.

Prokofiev 7Sinfonía n.º 7 en do sostenido menor, opus 131. Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por André Previn. Prokófiev terminó de escribir esta sinfonía en 1952, un año antes de fallecer. Es una sinfonía más alegre que la anterior. Prokófiev, debido al ostracismo al que había sido condenado en 1948, se encontraba muy mal económicamente así que decidió añadir una pequeña coda de marcado carácter alegre al final de la sinfonía para conseguir ganar el Premio Stalin dotado con 100.000 rublos. Sin embargo, antes de fallecer, Prokofiev dijo que prefería el final sin esa coda y, al parecer, le encargó al violonchelista y director de orquesta Mstislav Rostropóvich que la eliminase. Esta versión de André Previn incluye dicha coda final.

Mi intención con este artículo es contribuir a la difusión de la desconocida obra sinfónica de este extraordinario sinfonista que es Serguéi Prokófiev. Os invito a empezar con la Sinfonía n.º 1 y saborear el mundo sonoro de uno de los grandes compositores del siglo XX.

Y tú, ¿qué colección harías?

Michael Thallium
Global Greatness Coach
Reserva tu proceso de coaching aquí

También puedes encontrarme y conectar conmigo en:

Facebook Michael Thallium y Twitter Michael Thallium

Michael ThalliumRecently, as a result of an experiment I am doing to develop my empathic listening –among other things, it consists in studying each an every one of Beethoven’s nine symphonies–, and after a month dedicated to Beethoven’s 1st Symphony, I started to think about Sergei Prokofiev’s 1st Symphony, for sure the most performed of all of his seven symphonies. So far, that was the only symphony by Prokofiev that I knew, because I had listened to it when I was a child. I used to have a vinyl of Leonard Bernstein’s performance with the New York Philharmonic Orchestra. It was an exquisite recording where, apart from Prokofiev’s 1st, you could also enjoy Georges Bizet’s 1st Symphony in C major with a memorable oboe solo in the Adagio by Harold Gomberg.

Bernstein Prokofiev

As I was saying, Beethoven’s Symphony no. 1, very classical in style, led me to Prokofiev’s 1st Symphony, known as “The Classical”. Since I no longer have a record player, I decided to buy another version of this master piece. I opted for Yuri Temirkanov’s recording with the St. Petersburg Philharmonic Orchestra. Why Temirkanov? Well, some time ago, Kavichandran Alexander, president of Water Lily Acoustics, gave me a CD as a present. It was a fabulous performance of Gustav Mahler’s Symphony no. 5 by Temirkanov and the St. Petersburg Philharmonic Orchestra. Then when I came across Temirkanov’s version of Symphony no. 1 by Prokofiev, it aroused my curiosity and I decided to buy it. And I do not regret it!

Prokofiev 1

One thing leads to another. Listening to Prokofiev’s 1st Symphony again made me remember a wonderful documentary by Peter Rosen on the Armenian composer Aram Khachaturian. Dmitri Shostakovich and Sergei Prokofiev appeared in the documentary as well. Three great and outstanding composers who were accused of being “anti-democratic” and “anti-people” by Stalin on February 10th 1948 (Zhdanov Decree). Stalin’s politburo condemned the “formalist music” written by Myaskovsky, Shostakovich, Khachaturian and Prokofiev among others. It was considered that “formalism” was out of the “socialist realism” and Prokofiev’s melodies were considered too “cacophonic”. As a result of the «Zhdanov Decree», Prokofiev’s first wife, the Spanish Carolina Codina –known as Lina Prokofiev and also as Lina Llubera, her artistic name–, was arrested on false charges and accused of espionage and sentenced to twenty years in a Siberian force labour camp in 1948. Prokofiev divorced her and married Mira Mendelssohn (they had been having an affair since 1939). Carolina spent eight years in Siberia, until 1956 when millions of Stalin’s innocent victims were granted a general amnesty. Prokofiev had died three years earlier, in 1953, at age 61.

Wow! What a story! When you start pulling the thread, you never know where you will end up… But that was not the goal of this article. I started speaking about symphonies, didn’t I? Well, to make the story short, I ended up listening to the seven symphonies by Prokofiev and I would like to share with you the collection of my choice:

Prokofiev 2Symphony no. 2 in D minor, opus 40. Tampere Philharmonic Orchestra conducted by Leonid Grin. Written between 1924 and 1925 during the Parisian years of Prokofiev, this symphony is, by far, the least performed and recorded of all of his symphonies. Radically different from his 1st Symphony, “The Classical”, it was inspired by the structure of Beethoven’s last sonata: Allegro and Theme with variations. Pure rock ‘n’ roll!

Prokofiev 3Symphony no. 3 in C minor, opus 44. Moscow Philharmonic State Symphony Orchestra conducted by Dmitri Kitayenko. Written in 1928, this symphony is based on Prokofiev’s opera The Fiery Angel that he had finished in 1927. This opera was never premiered during Prokofiev’s life time.

Prokofiev 4Symphony no. 4 en C major opus 47/112. Orchestra of Philadelphia conducted by Vladimir Jurowski. Based on the ballet The Prodigal Son, this symphony is so good that Prokofiev wrote it twice: one time in 1929 and another time, in 1947. Hence the two opus numbers 47 and 112. The two version are different from the stylistic point of view. Jurowski’s performance corresponds to opus 112.

Prokofiev 5Symphony no. 5 in b flat major, opus 100. London Symphony Orchestra conducted by Malcolm Sargent. It was written in the summer of 1944, that is, fifteen years after the previous symphonies. Prokofiev composed this work in a haven he was sent along with Khachaturian and Shostakovich by the Soviet Authorities. They wanted to keep the artists away from the war front line. For Prokofiev this symphony was a hymn to the free and happy man, to his mighty power and his pure and noble spirit. To my taste this Malcolm Sargent’s version on Everest Records is exquisite!

Prokofiev 6Symphony no. 6 in E flat minor, opus 111. Bergen Philharmonic Orchestra conducted by Andrew Litton. Composed in 1947, this symphony was condemned in 1948 (Zhdanov Decree) by the Soviet government despite good critics and warm welcome. It is an elegy to the tragical consequences of World War II, a song to the pain of war.

Prokofiev 7Symphony no. 7 in C sharp minor, opus 131. London Symphony Orchestra conducted by André Previn. Prokofiev finished writing this symphony in 1952, a year before his death. This symphony, although somehow melancholic, is more optimistic than the previous one. Due to the unfortunate events of 1948, Prokofiev was living in poverty and he decided to add a little optimistic coda at the end of the symphony in order to win the Stalin Prize of 100,000 rubles. However, before he died, Prokofiev said that the original ending without the coda was preferred. Apparently, he asked chelist and conductor Mstislav Rostropovich to eliminate the coda. André Previn’s version includes that final coda.

It is my intention to contribute with this article to the dissemination of the unknown symphonic work of the this extraordinary symphony composer who is Sergei Prokofiev. I encourage you to start with Symphony no. 1 and taste the sound world of one of the greatest composers of the 20th century.

What about you? What would be the collection of your choice?

Michael Thallium
Global Greatness Coach
Book your coaching here

You can also find me and connect with me on:

Facebook Michael Thallium and Twitter Michael Thallium

Festival Internacional de Castañuelas